¿Cómo, que nunca has probado la salsa tártara? ¿Que ni siquiera has oído hablar de ella? Pues, si es así, déjanos decirte que nunca es tarde, y que acabas de llegar al lugar adecuado. Como de costumbre, en Helios estamos encantados de contarte algunas de nuestras historias favoritas acerca de eso que tanto nos gusta. Sí, exacto: sentarnos a la mesa a compartir buenos bocados y, si puede ser además acompañados por nuestra familia y amigos, mucho mejor. Así que vamos allá a adentrarnos en el mundo de la salsa tártara.
Pues bien, comencemos con un poco de historia. De hecho, tenemos que retroceder bastante en el tiempo, varios siglos incluso. Parece ser que fue hacia finales del siglo XVIII, cuando encontramos el antecedente de esta salsa. En realidad, se llamaba “a la tártara” a un tipo de preparación de la carne al horno, en ocasiones, empanada, y acompañada de una salsa fría. Finalmente, sería en el siglo XIX cuando se popularizó desde Francia, país que ha de considerarse como la cuna de la salsa tártara.
Esta, tal y como la entendemos hoy, se desarrolló asociada al “steak tartar”. Es uno de los platos más conocidos de la gastronomía francesa y consiste en carne de ternera picada y aliñada que se sirve acompañada de esta salsa. Entonces, ¿en qué consiste la salsa tártara, qué lleva?, te estarás preguntando. Sus ingredientes básicos son mayonesa, pepinillos, alcaparras, cebolla, mostaza, cebollino o eneldo y un toque opcional de vinagre. Estamos seguros de que varios de esos ingredientes te suenan mucho.
Una salsa tártara casera sencilla y con el toque Helios
Prepararla en tu propia casa es de lo más fácil. Corta en trocitos muy pequeños alcaparras y pepinillos Helios, y también la cebolla. Añádelo todo a un bol con mayonesa Helios Selección. Agrega también el cebollino o el eneldo y un poquito de nuestra mostaza tradicional y el toque de vinagre. Remueve y déjalo en la nevera durante unos veinte minutos para que se enfríe, ya que esta es una salsa que debe servirse a baja temperatura. Su sabor con un ligero punto ácido y fresco ofrece un contraste maravilloso con ciertos pescados, mariscos y carnes, aunque también con verduras, huevos, sándwiches o patatas fritas.
Has leído bien. La mayonesa Helios será la base para crear tu salsa tártara. Una mayonesa tradicional con aceite de oliva virgen extra y huevos de gallinas criadas en suelo. Un sabor único y natural porque, desde el primer momento, nos tomamos muy en serio la selección de nuestras materias primas para que tú solo tengas que ocuparte en chuparte los dedos. Ah, y no olvides sus variantes. Ligera con un 54% menos de calorías que una mayonesa tradicional. O con un toque picante de jalapeño. Y a la trufa. Deliciosamente únicas.
La mostaza Helios le aportará a tu salsa tártara un punto de profundidad. Ya sabes que nuestra mostaza, una gran conocida de algunos de tus sándwiches, bocadillos, hamburguesas o perritos favoritos (sin olvidar las patatas fritas o incluso las ensaladas) es la suma de las semillas de esa planta con vinagre de vino y cúrcuma. Una maravilla que se une a otra característica de la salsa tártara: las alcaparras y pepinillos que Helios te trae a casa. Todos esos ingredientes juntos forman un equipo imbatible. Tanto que son capaces de llevarte a nuevos universos de sabor.